Abandono de responsabilidades
Jordina, 47, Badalona
Rompiendo toda lógica, no me atribuyáis tanto mérito, no. Con el ancestral modo por el que optamos los que bien acompañados transitamos la soledad, os involucré. En las postrimerías, vuestras dispares emociones se amalgamaron con mi, conocido de sobras, ego, haciéndolo más intrigante, si cabe. Mi deseo no fue complaceros, fue intentar hacerlo; os ruego disculpas por en mi nube teneros presentes. Esforcémonos para que el presente, del que me auxilié, sea pasado, y este alimente futuros futuros ahora que esta locución es la última responsabilidad de quien madre orgullosa acaba de ser, sí, pero de ningún hijo.