En una estación
Nieves, 50, Lillo
Nacieron juntos, pero el destino los separó al nacer, uno se fue con una familia al norte, el otro se quedó en Cádiz.
Crecieron con un mismo hueco inexplicable en el pecho.
Años después, ya adolescentes, se encontraron en una estación de tren.
Se miraron
- ¿Tú también....?
Sobraron las palabras.
El abrazo selló lo que la vida había postergado.
El destino no los rompió.
Solo los escondió... para que al reencontrarse supieran que nunca estuvieron solos.
Crecieron con un mismo hueco inexplicable en el pecho.
Años después, ya adolescentes, se encontraron en una estación de tren.
Se miraron
- ¿Tú también....?
Sobraron las palabras.
El abrazo selló lo que la vida había postergado.
El destino no los rompió.
Solo los escondió... para que al reencontrarse supieran que nunca estuvieron solos.