PEIXARÍA
SILVIA, 38, VALLADOLID
Sabía que a su hija le encantaba, así que siempre se detenía frente a esa sección e intentaba comprarle algo. Pero ese jueves le estaba costando decidirse, así que sacó el móvil y la llamó para preguntarle.
—Lo que la abuela elija estará bien —respondió su hija.
La mujer tardó unos segundos en comprender el verdadero sentido de aquellas palabras.
Meses después nació Marina.
Marina siempre sonreía cuando contaba por qué se llamaba así. Su primera novela, "El cambio nace en lo cotidiano" , estaba dedicada, por supuesto, a su abuela.
—Lo que la abuela elija estará bien —respondió su hija.
La mujer tardó unos segundos en comprender el verdadero sentido de aquellas palabras.
Meses después nació Marina.
Marina siempre sonreía cuando contaba por qué se llamaba así. Su primera novela, "El cambio nace en lo cotidiano" , estaba dedicada, por supuesto, a su abuela.