Volveres
Rokoko, 21, Salamanca
Rokoko, 21, Salamanca
Las noches en que regresé a la casa donde crecí levantaba la vista para comprobar si la luna seguía siendo la misma, tratando de encontrar promesa en su movimiento, y en su baile me engañé, porque mientras ella adelgazaba, crecía o desaparecía con paciencia, también mi...