CAST / GAL

MI PERPETUO HOGAR
Lara C. C., 34, León

Hacía tiempo que la demencia había arrasado con ella. Pero aquel era uno de esos días tranquilos porque su cabeza se trasladaba al momento en que era una joven y pizpireta azafata. Y a él, en el fondo, le gustaba volver a ver el brillo en los ojos de su mujer cuando esta se encontraba inmersa en su feliz realidad.
- Ha llegado a su destino, señor -le comunicó dedicándole una dulce sonrisa- Le deseo una feliz estancia.
- Tú no eres mi destino -Respondió él cogiendo su mano- Eres mi hogar. Mi perpetuo hogar.
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