Ellas
Emma, 48, A Coruña
Cerré los ojos, respiré con la sensación de que lo hacia debajo del agua, profundo, sin poder abrir el diafragma. ¿Cuándo dejaría de tener esos recuerdos? ¿Por qué asaltan en la mente sin motivo alguno?
Intenté que no se notara que me invadía, que me traspasaba el alma.
Una vez más, aquella noticia, otra violación, otra mujer maltratada, otra voz acallada entre focos que interrogan, entre interrogantes que cuestionan, entre gente que señalan.
Señalan hacia donde solo hay silencio.
No cuestiones, solo escucha, solo abraza, solo tiende la mano. Y créela, si ha sido capaz de alzar su voz: créela.
Intenté que no se notara que me invadía, que me traspasaba el alma.
Una vez más, aquella noticia, otra violación, otra mujer maltratada, otra voz acallada entre focos que interrogan, entre interrogantes que cuestionan, entre gente que señalan.
Señalan hacia donde solo hay silencio.
No cuestiones, solo escucha, solo abraza, solo tiende la mano. Y créela, si ha sido capaz de alzar su voz: créela.