CAST / GAL

SABELA
Josrin, 50, Castellón

A Sabela no le gustaba hacer nada extraordinario, le bastaba con recostarse, apoyando su cabeza en mi hombro, en las tardes de domingo, viendo una película.
Sabela sabía como sacar todo lo bueno de mi, con su brillante mirada de ojos oscuros.
La amaba más que a nada en este mundo, desde que la encontré llorando, tirada, recién nacida, en un basurero.
Nunca imaginé que nuestros destinos estarían ligados hasta que la muerte nos separara.
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