Epitafio
Dos, 81, Madrid
Les sorprendió comprobar que aquello que sentían no tenía nada que ver con lo que decían amigos, poetas, psicólogos y consultores sentimentales. Nunca pudieron imaginar, ni en sus mejores sueños, que el Destino les juntaría de aquella forma tan intensa y tan distinta. No podían describirlo con palabras o con emojis. Nunca se les pasó por la cabeza contárselo a los demás. Les unió, aún más, quemar juntos libros y videos que solamente decían tonterías. Murieron juntos.
"El Amor es otra cosa"
Ésto fué lo único que mandaron poner en su tumba.
"El Amor es otra cosa"
Ésto fué lo único que mandaron poner en su tumba.