LA ESPERA
NACHO GUTIERREZ, 60, 29014 MALAGA
Como una pequeña boya sin consuelo, girando por los remolinos de un sumidero, flotan los restos de un ratón que ha muerto. Va y viene hinchado, enredándose con el rabo en ese maldito agujero.
Y allí todavía, ese muerto flota, gira y espera, angustiado por querer irse y no. Igual que cuando yo pregunto sin obtener ninguna respuesta y con disimulo, dudo si debo cambiar o no, pensando que la vida, frágil y bella, se disfruta mientras llegan los cambios que se esperan.
O la sufren, dando vueltas quienes desesperan. Como gira sin hundirse, el cadáver de un ratón.
Y allí todavía, ese muerto flota, gira y espera, angustiado por querer irse y no. Igual que cuando yo pregunto sin obtener ninguna respuesta y con disimulo, dudo si debo cambiar o no, pensando que la vida, frágil y bella, se disfruta mientras llegan los cambios que se esperan.
O la sufren, dando vueltas quienes desesperan. Como gira sin hundirse, el cadáver de un ratón.