Misión cumplida
Osgonso, 34, Vigo
El nuevo general saluda firme los abanderados ataúdes. Mientras, se recuerda a diez mil kilómetros, resumiendo la estrategia:
—Ocultamos compañía tras la colina al este. Media hora antes del alba, pequeña incursión desde el sur para atraer sus tropas. Dejamos que se confíen. En cuanto amanezca, atacamos. Estarán desprevenidos y cegados por el sol.
Ahora, saluda viudas, padres, huérfanos. Se les habla de heroicidad. De fin mayor. De desalmados que pagarán por esto. Alguien consuela a una madre con que son cosas del destino.
«Cosas del destino.»
—¿Cuántos para el cebo, coronel?
—Al menos treinta. —Recuerda decir—. Debe resultar creíble.
—Ocultamos compañía tras la colina al este. Media hora antes del alba, pequeña incursión desde el sur para atraer sus tropas. Dejamos que se confíen. En cuanto amanezca, atacamos. Estarán desprevenidos y cegados por el sol.
Ahora, saluda viudas, padres, huérfanos. Se les habla de heroicidad. De fin mayor. De desalmados que pagarán por esto. Alguien consuela a una madre con que son cosas del destino.
«Cosas del destino.»
—¿Cuántos para el cebo, coronel?
—Al menos treinta. —Recuerda decir—. Debe resultar creíble.