Entre gotas y recuerdos
Raqueliña, 20, Lugo
Las gotas de agua bailaban por la ventanilla, dejando un rastro que hipnotizaba a Beatriz. La cabeza nublada por pensamientos que no cesaban, las seguía con la mirada, intentando desviar sus preocupaciones. Sumergida en la muda noche, el autobús la llevaba al siguiente destino.
¿Un lugar… o un sentimiento? Volvía a Galicia, donde la lluvia danzaba con más frecuencia, donde su alma perdida en el cemento de Madrid podría reconectarse.
Beatriz dejó que el destino la condujera a casa, a donde siempre fue feliz, donde la lluvia la acariciaba delicadamente y la luna volvía a susurrarle
¿Un lugar… o un sentimiento? Volvía a Galicia, donde la lluvia danzaba con más frecuencia, donde su alma perdida en el cemento de Madrid podría reconectarse.
Beatriz dejó que el destino la condujera a casa, a donde siempre fue feliz, donde la lluvia la acariciaba delicadamente y la luna volvía a susurrarle