El arte de florecer
Jaazz, 15, Arteixo
En la vida hay que mirar de frente y detenerse a observar lo que pasa a nuestro alrededor. No podemos detener el paso de las nubes ni retener el agua entre los dedos; solo podemos pararnos a escuchar, respetar el silencio y dar paso a nuevas etapas. Las tormentas no llegan para destruirnos, sino para fortalecer nuestras raíces, porque ninguna estación dura para siempre y cada invierno guarda en su interior la promesa de la primavera. Al final, cambiar es como abrir las ventanas del alma para dejar entrar el aire fresco de un nuevo amanecer.