CAST / GAL

Colores
Diego, 16, A Coruña

Todos los días se despertaba sin notar nada diferente. Desayunaba, iba a trabajar, volvía a casa, se iba a dormir y a esperar al siguiente día.
Pero con el tiempo sí empezó a sentir algo. Como si la vida estuviera perdiendo el color poco a poco. Y no sabía por qué. Al fin y al cabo, nada era diferente.
No podía averiguarlo.
Y otro día el color se fue por completo. Nunca supo que era solo culpa suya.
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