CAST / GAL

Diez minutos
Areusa, 46, Culleredo

Las notificaciones no dejaban de sonar, escuchaba el teléfono vibrar durante la reunión semanal del trabajo y deduje que algo grave había pasado. Eché un vistazo a la pantalla y vi que era el grupo del chat del cole. ¿Qué podía ser? Era verano, ya no había excursiones, plastilinas ni rotuladores hasta septiembre.
A los cinco minutos, más de quinientos mensajes... Salí de la reunión con una "excusa barata" realmente preocupada.
Abrí el chat y descubrí que había un mail del cole, el horario de entrada se adelantaba diez minutos para el próximo curso, ¡Quinientos mensajes para ese gran cambio!
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