CAST / GAL

METAMORFOSIS
Rosalía, 59, Valencia

Desde aquella mañana en que desperté tras un sueño inquieto todo ha cambiado: en el trabajo, no importa cuánto me esfuerce, nunca parece ser suficiente; mi familia exige cuidados continuos que jamás agradece; y, aunque Praga es una ciudad hermosa, hace un frío del demonio.
Estoy tan desesperado que ya le he dicho al autor que yo no pedí convertirme en Gregorio Samsa.
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