CAST / GAL

La luz del destino
Isabel, 45, Segovia

Sumida en un profunda tristeza en el fondo de un pozo oscuro y sin salida, allí permanecía inmóvil. La noche más oscura se cernía sobre su rostro, condenado al abismo y a la soledad. No había mucho más que hacer allí abajo. De pronto, un par de luciérnagas aparecieron y se posaron sobre sus manos, convirtiendo en luz lo que la oscuridad había mantenido oculto. En ese instante, ella, no solo percibió la luz inquebrantable de su interior, sino que pudo atisbar una tímida escalera que le llevaría a la superficie. Así fue como dos pequeñas luces cambiaron su destino.
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