CAST / GAL

De mi sangre
Neo 73, 53, Tordesillas

Al quebrar la esquina, los árboles de la calle donde crecí se estremecieron al verme. Hacía semanas que preparaba el encuentro, repasando las palabras que estaban pegadas a mis vísceras.
Cuando abrió la puerta, me miró extrañado:
—Tu cara me es muy familiar.
—Claro, abuelo, ahora soy tu nieto.
Compartir: