La Nota
Cruci, 57, Valladolid
Acudí a la cita sin muchas ganas. La mañana en el trabajo había sido dura y no me apetecía hablar con él. Aún, así, me arreglé lo suficiente y salí dispuesta a dar carpetazo a lo nuestro. Cuando entré en el bar, él todavía no había llegado, me extrañó porque siempre había sido muy puntual. Pregunté al camarero y me entregó una servilleta de papel escrita con bolígrafo rojo. "Has cambiado, ya no te quiero". Me sentí aliviada, pero, también muy enfadada, esa debería haber sido mi nota.