CAST / GAL

La luz del cariño
Ana José, 60, Valencia

Aquel día, estaba mirando los mapas. Ví el nombre de un pueblo cerca de Portugal; su nombre era Luceno. Se lo comenté a mi amigo Juan y allí nos dirigimos. Nos alojamos en una casa rural. Fue una semana inolvidable. Por la mañana, paseo con el burrito, por la tarde, visita turística y por la noche concierto de piano. Pero el mejor regalo, fue encontrar a una gatita en la calle el día que nos volvíamos. La adoptamos y le pusimos Lucecita en honor al pueblo. Desde entonces, es la luz de nuestras vidas y un eterno verano.
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