Lo que queda
Julián, 67, A Coruña
Julián, 67, A Coruña
La ciudad cambia de piel sin pedir permiso. Donde estaba la ferretería ahora venden helados de colores imposibles. Dicen que es progreso. Puede que lo sea.
Nadie explica qué hacer con el recuerdo del olor a aceite de máquina, con el anciano que ponía tornillos en bolsit...
Nadie explica qué hacer con el recuerdo del olor a aceite de máquina, con el anciano que ponía tornillos en bolsit...